noviembre 3, 2020

Fascitis Plantar

La fascia es una estructura de tejido conectivo muy potente que envuelve todas las estructuras corporales.  A nivel del pie abarca desde el calcáneo (hueso del talón) hasta la zona metatarsal (detrás de la base de los dedos) y entre sus múltiples funciones están las de mantener el arco plantar, la de absorber y devolver la energía que se produce cuando el pie impacta contra el suelo, entre otras.

 

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar no es más que un proceso inflamatorio en la envoltura de los músculos de la planta del pie. Los pacientes que la padecen, describen el dolor como agudo, punzante o palpitante.

A la manipulación por el profesional el dolor más intenso se expresa a la presión lateral del talón con ambas manos, o de forma puntual a la presión.

Los síntomas más comunes son:

  • Dolor en la planta del pie y la parte inferior del talón, concretamente en la prominencia anteromedial del calcáneo.
  • Suele ser más intenso en los primeros pasos de la mañana. Al levantarse y comenzar a andar, la repentina flexión dorsal y el estiramiento de la fascia aumentan el dolor, o después de un periodo de inactividad física.
  • Un dolor que incrementa con la flexión dorsal forzada del pie y de los dedos, con la extensión de la rodilla (por el aumento de tensión en la aponeurosis plantar), al subir escaleras, al caminar descalzo y/o sobre las puntas de los dedos. También podemos notarlo debido a una falta de fortalecimiento muscular en la zona medial del pie. Por hiperlaxitud o hipermovilidad del primer dedo del pie tras un continuo estiramiento de la fascia.
  • En ocasiones imposibilitan la marcha del paciente.

La fascitis plantar es una de las enfermedades más comunes en las consultas de podología o clínicas del pie. El tratamiento habitual suele ser mediante fisioterapia y el control de los movimientos que la producen mediante una correcta biomecánica del pie. Las plantillas a medida con corrección de la articulación subastragalina o ASA, estabilizan la pisada evitando dichos movimientos, suelen ser el primer tratamiento de elección.

Por Violeta Sánchez Doblado

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