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Zapatillas de running y estudio de la pisada: cuándo conviene revisar cómo corres

Elegir unas buenas zapatillas de running es importante para correr con comodidad, reducir el impacto y adaptarse mejor al tipo de entrenamiento. Sin embargo, cuando aparecen molestias recurrentes, desgaste irregular o lesiones que se repiten, el problema no siempre está únicamente en el calzado.

Muchas personas cambian de zapatillas pensando que así desaparecerá el dolor, pero en algunos casos la molestia vuelve al poco tiempo. Esto puede ocurrir porque, además del tipo de zapatilla, también influye la forma en la que el pie apoya, se mueve y reparte las cargas durante la carrera.

Por eso, cuando existen dudas sobre qué zapatillas utilizar o aparecen molestias al correr, un estudio de la pisada puede ayudar a entender mejor cómo funciona el pie y qué factores pueden estar influyendo en el problema.

Por qué las zapatillas influyen en la carrera

Estudio de la pisada en cinta para corredores en Clínica Sánchez Doblado

Las zapatillas tienen un papel importante en la práctica del running. Ayudan a amortiguar el impacto, aportan estabilidad, protegen el pie y pueden influir en la sensación de comodidad durante el entrenamiento.

No todas las zapatillas son iguales. Algunas están diseñadas para ofrecer más amortiguación, otras para entrenamientos rápidos, otras para largas distancias y otras para superficies concretas. También existen diferencias en la estructura, el peso, la flexibilidad y la sujeción.

Por eso, utilizar un calzado poco adecuado puede favorecer molestias, sobrecargas o incomodidad al correr. Aun así, la zapatilla no trabaja sola. La forma de pisar, la movilidad del pie, la carga de entrenamiento y la técnica de carrera también influyen en cómo responde el cuerpo.

No obstante, tras nuestra experiencia en clínica y con corredores, seguimos pensando que es mucho más eficiente realizar un estudio biomecánico para poder optimizar la pisada y la carrera mediante unas plantillas que nos proporcionen los grados más neutros posibles en pie y miembro inferior, para cualquier actividad física. 

Qué puede indicar el desgaste irregular de las zapatillas

El desgaste de las zapatillas puede aportar información sobre cómo se está apoyando el pie. Cuando una zapatilla se desgasta mucho más por una zona concreta, puede indicar que existe una carga repetida en ese punto.

Por ejemplo, algunas personas desgastan más la parte externa del talón, otras la zona interna, el antepié o una zapatilla más que la otra. Estas diferencias pueden dar pistas sobre la forma de apoyar, posibles asimetrías o compensaciones durante la carrera.

Sin embargo, el desgaste por sí solo no permite hacer un diagnóstico completo. Dos corredores pueden desgastar las zapatillas de forma parecida y tener biomecánicas distintas. Por eso, aunque revisar el calzado puede ser útil, debe interpretarse dentro de una valoración más amplia.

Un estudio de la pisada permite analizar no solo el estado de la zapatilla, sino también cómo se mueve el pie, cómo reparte las cargas y qué ocurre durante la marcha o la carrera.

A veces no es suficiente con cambiar de zapatillas. 

Cómo puede ayudar el podólogo

El podólogo puede realizar una valoración completa del pie, analizar la pisada y estudiar cómo se comporta el cuerpo durante la marcha o la carrera. Esta información permite entender mejor si las molestias están relacionadas con el calzado, con la biomecánica del pie o con una combinación de varios factores.

A partir de ahí, el tratamiento dependerá de cada caso. Puede incluir recomendaciones sobre el tipo de zapatilla, pautas de entrenamiento, ejercicios, trabajo de movilidad, descarga de zonas sobrecargadas o plantillas personalizadas cuando estén indicadas.

El objetivo no es recomendar la misma solución a todos los corredores, sino adaptar el tratamiento a cada persona, a su forma de pisar, a sus molestias y a su actividad deportiva.

El conjunto ideal y más recomendado en nuestro centro es una zapatilla neutra más una plantilla completamente a medida, colocando el pie de la forma más adecuada y fisiológicamente más óptima, para nuestra actividad física. 

Elegir mejor no siempre significa elegir la zapatilla más cara

En running, no existe una zapatilla perfecta para todo el mundo. Una zapatilla puede funcionar muy bien para un corredor y no ser la más adecuada para otro.

Por eso, más allá de marcas, modelos o tendencias, lo importante es entender cómo corre cada persona y qué necesita su pie.

Cuando hay dolor, desgaste irregular o dudas sobre el calzado, el estudio de la pisada puede ser una herramienta muy útil para tomar mejores decisiones y prevenir lesiones.

Correr con comodidad no depende solo de las zapatillas. También depende de cómo se mueve el pie, cómo se reparten las cargas y cómo se adapta el cuerpo a cada entrenamiento.

Un podólogo especialista puede recomendarte las zapatillas más óptimas para correr, así como el calzado más apropiado para tu pie en cualquier actividad relacionada con tu vida diaria. 

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